REPUBLICA DOMINICANA.- El día era brillante y calido. Exactamente como aquellos extrañados durante el frío y crudo invierno, como fue el pasado. Un día de “compromiso” con la sociedad en la que se me permite decorosamente sobrevivir. Un día de jurado en la Corte del Condado o “Jury Duty”, esa especie con la que se nos pretende hacer cómplices de la “justicia”. Lo que sucede es que al que peca no le gusta hacerlo solo, me decía un amigo. De repente una llamada de uno de esos amigos a los que hay que exprimir como una esponja, pues son un mundo de enseñanza.

Entre varias cosas mi amigo me dijo algo: “es que no saben como ganar la partida y muchos tienen que acostar el rey”, refiriéndose al quehacer de muchos de nuestros conciudadanos. Tengo que confesar que, como es natural, son muchas las cosas que tengo en mi mente. Entre ideas y creencias se confunden en mi disco duro un sinnúmero de cosas, pero cuando escucho decir expresiones que sintetizan a aquellas sobre las que he deseado hablar por mucho tiempo, pongo especial atención. Y eso fue lo que sucedió cuando escuche eso de “ganar la partida”.

Pero, ¿Qué significa eso de “la partida”? Para mi “la partida” es vivir la vida con dignidad, sin tener que arrastrarte y manteniendo los principios o valores en los que creemos mi amigo y yo. Sin embargo, el gran reto que tenemos los seres humanos es lograrlo y mas aun lograrlo incuestionablemente. Es una lucha constante en contra de las ofertas indecorosas, los vicios pequeño burgueses, pero más aun enfrentando la realidad existencial de la esencia de sobrevivir.

En lo personal, no he podido encontrar una mejor forma de expresar la esencia de sobrevivir como lo presenta el siguiente mensaje de autoria anónima: “Cada mañana en África, una gacela se despierta. Sabe que debe correr más rápido que el león más rápido o morirá … Cada mañana un león se despierta. Sabe que debe correr más rápido que la gacela más lenta o morirá de hambre. No importa si usted es un león o una gacela … cuando salga el sol, lo mejor es que usted este preparado para correr”

Entonces, como la realidad más radical es la propia vida, es decir la propia existencia, pues todas las demás realidades suceden dentro de la propia vida, todos los seres humanos y demás seres vivientes tenemos que hacer algo para continuar viviendo. Y el que no se mueva en esa dirección comienza a morir. En consecuencia, el problema se reduce a de qué forma nos movemos.

Y así llegamos al quehacer político de los dominicanos. La esencia de sobrevivir de la clase política dominicana radica en desarrollar el sentido del olfato político de quien será el próximo presidente. Detectar eso podría ser la garantía de mantener sus status social, económico y hasta político. Pero eso sucede en el gobierno y en la oposición. En vez de pensar la mejor contribución que podrían hacer a su pueblo, piensan en el mejor beneficio que podrían sacarle. En vez de pensar en ver y valorar al amigo convertido en presidente como lo que realmente es, solo lo ven y piensan en lo que él representará para ellos (poder, autoridad, posiciones diplomáticas, viajes por doquier, dos o tres señoritas, el yipeton de 8 cilindros, la servidumbre, etc, etc, etc). ¡Que manera de ganar la partida! Pues se equivocaron, pues quienes así actúan serán unos perdedores aunque tengan a un amigo de presidente. “Ganar la partida” es el resultado de mayores sacrificios y menores beneficios. Es el resultado de pensar que aunque hagamos el mayor de los sacrificios, siempre estaremos en deuda con la patria que nos vio nacer.

Ramón Santana. Dominicano residente en Teaneck, NJ, USA