En el día de ayer, fueron llevados al cementerio Cristo Salvador los restos del rapero dominicano asesinado en España, Monkey Black.

Un enorme “tapón” que comenzó en frente del Megacentro, en la Avenida San Vicente de Paúl y que llegaba unos 20 kilómetros más allá, se produjo durante la marcha del cortejo fúnebre.

Durante todo el trayecto el cortejo estuvo custodiado por agentes del orden para evitar disturbios y que la situación se saliera de control.

En principio, la marcha fue tranquila, las canciones del rapero se escuchaban por todas partes y muchos artistas del género al que pertenecía el malogrado rapero estuvieron presentes en señal de apoyo.

Llegando el desfile fúnebre a la entrada del barrio “El Almirante”, se desató una balacera, piedras y botellas de cerveza fueron lanzadas a las calles, cuyo resultado fue varias personas heridas, incluidos dos de gravedad por impactos de balas, lanzadas por seguidores del artista.
El ataúd conteniendo el cadáver del rapero, fue bañado con cerveza y ron entre expresiones de dolor y consignas de “viva el rey”, “siempre serás recordado”, “fuiste el más grande”, “Los Minas contigo” prosiguió la marcha hasta su destino final.

El tránsito se vio interrumpido en toda la carretera Mella y ya llegado el cortejo al cementerio, fue necesario que la policía lanzara bombas lacrimógenas y cartuchos para dispersar una multitud que trataba de penetrar al camposanto por la fuerza.

Raperos como “El Lápiz” y una gran cantidad de cantantes del denominado género urbano expresaron pesar por la muerte trágica y a destiempo de Monkey Black.