La Cámara Baja aprobó ya el proyecto de ley que prohíbe el velo islámico y niqabs en edificios estatales y en el transporte público; aún falta que lo valide el Senado. De pasar esta ley en el Senado, Holanda se convertiría en el cuarto país europeo en prohibir el burka, después de Francia, Bélgica y Bulgaria.

El velo impide la comunicación e identificación, declaró el ministro del Interior, el socialdemócrata Ronald Plasterk, en el Parlamento. En los edificios públicos es “decisivo” que la gente pueda “verse entre sí”, consideró.

Las mujeres musulmanas podrán seguir usando los velos corporales o del rostro en la calle o plazas. Si no se cumple con la nueva disposición, se podría enfrentar una multa de hasta 400 euros.

La semana pasada, un grupo de musulmanas vestidas con burkas y niqabs se manifestó frente al Parlamento para protestar por la ley.

La prohibición representa un ataque a la libertad de culto y a los derechos personales, dijo Karima Rahmani, una de las activistas. “La ley viola mi libertad de ser como quiero”.