WASHINGTON, EU.- El secretario de Defensa de Estados Unidos, Chuck Hagel, anunció ayer viernes una rueda de prensa en el Pentágono, el despliegue de 14 interceptores de misiles en las instalaciones militares de Fort Greely, Alaska, y la instalación de un radar en Japón, ante un eventual ataque de países como Irán o Norcorea.

“Vamos a fortalecer nuestras capacidades de defensa de misiles en varias formas, debido a las crecientes amenazas de Irán y Corea del Norte”, dijo Hagel en el Pentágono.

Esta maniobra militar le costará a EEUU aproximadamente mil millones de dólares. Además, hizo acuerdo con el Gobierno japonés para desplegar un segundo radar TPY-2, que mejorará la “alerta temprana” y el seguimiento de “cualquier misil lanzado desde Corea del Norte a Estados Unidos o Japón”.

Corea del Norte utilizó en diciembre pasado, un misil Taepo Dong II para poner en órbita un satélite, y a principios de mes amenazó con atacar a Estados Unidos después de que el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó una batería de nuevas sanciones contra el régimen de Kim Jong-un por el ensayo nuclear subterráneo realizado en febrero.

También el mes pasado, Norcorea realizó pruebas de combustión del motor de su nuevo misil de largo alcance, el KN-08, un misil balístico con un alcance de entre 5 mil y 6 mil kilómetros, una capacidad muy superior al de mayor alcance actualmente desplegado, el Musudan, que tiene entre 3 mil y 4 mil kilómetros.

Corea del Norte declaró, además, esta semana “completamente nulo” el armisticio que puso fin a la Guerra de Corea (1950-53), aunque según Surcorea no ha quedado invalidado, debido a que legalmente su anulación requiere la conformidad de ambas partes.

Estados Unidos mantiene unos 28 mil 500 militares en Corea del Sur y se compromete a defender a su aliado en caso de agresión como vestigio de la Guerra de Corea, que finalizó con un armisticio nunca sustituido por un acuerdo final de paz.