Por José Pérez Méndez.

Al cumplir sus 43 años de vida el PLD es ya un adulto político. Esos 43 años hay que dividirlos en dos etapas: La etapa de la construcción, consolidación y desarrollo, que duró 23 años, y la etapa de la conquista y retención del poder, que ya suma 20 años.
Los primeros 23 años de existencia del PLD fueron muy románticos y apasionados, mientras que los siguientes 20 años han seguido las 48 Reglas del Poder y El Príncipe de Maquiavelo. Quizás por eso hay muchos compañeros que se destacaron mucho en la primera etapa y no han podido hacer lo mismo en la segunda etapa.
Creo que tenemos que enfocarnos en el presente sin olvidarnos del pasado, ya que lo que somos hoy es producto de lo que fuimos ayer, y lo que seremos mañana estará determinado por lo que somos hoy. Gran parte del éxito del PLD se ha debido a las buenas prácticas que Juan Bosch estableció durante su construcción y desarrollo, tales como la disciplina y la vocación unitaria de sus miembros.
La transformación del PLD de un partido político a una maquinaria electoral lo llevó a perder algunas de sus esencias y cualidades que lo consagraban como la más auténtica organización política de la República Dominicana desde su fundación como república.
Tras 20 años de ejercicio del poder el PLD se ha convertido en la más grande maquinaria electoral del país en toda su historia y eso le ha permitido ganar 7 elecciones con más del 50% de los votos, algo que no ha hecho ningún otro partido político en la República Dominicana.
El PLD llegó al poder siendo aún una tercera fuerza política en el país y gobernó de manera exitosa a pesar de su inexperiencia y la limitada cuota de poder con la que contó los primeros 4 años.
Resulta sumamente difícil explicarse por qué y cómo un partido como el PLD ha podido mantenerse en el poder por tanto tiempo en un país donde el ejercicio democrático nunca ha permitido a ningún partido permanecer en el poder más de dos períodos consecutivos.
Visto así, podríamos decir que el PLD es un partido muy exitoso, y creo que lo es; pero hay muchos peledeístas que se sienten frustrados por el poco o ningún acceso que ellos han tenido al poder que tiene su partido.
Contrario a como fue en el principio, hoy en día el PLD acumula una gran cuota de poder, tanto así que puede maniobrar en situaciones adversas y salir con ganancia de causa.
Pero los escenarios cambian y en la República Dominicana hay millones de personas que quieren sentir y vivir el sueño americano en su propio país, y el PLD es el responsable de hacer que eso suceda si es que se quiere mantener en el poder por muchos años más.
No basta con poner a crecer la economía sobre el 7%, ni con mantener la estabilidad macro económica si todo eso no reduce los niveles de desigualdad y de pobreza que imperan en el país. Hay que hacer una gran inversión social y en la gente. Es necesario un gran pacto por el desarrollo y el bienestar social en el que participen los sectores que producen riqueza y que no pagan impuestos.
Hay que seguir produciendo riquezas pero hay que empezar a distribuir mejor la riqueza que se produce. Un país rico en crecimiento y tan lleno de pobres será siempre un país violento e inseguro. El PLD es el partido que más riqueza ha contribuido a producir y tiene la capacidad de ser también el partido que más riqueza distribuya.
En este 43 aniversario el PLD debe reasumir su condición de partido de vanguardia y comprometido con el bienestar social del pueblo dominicano, de tal manera que cada año que pasamos en el poder se pueda mostrar que en el país hay menos pobres y menos desigualdad.
Un presupuesto cada vez mayor es necesario, como también es necesario un mayor gasto social de tal manera que un alto porcentaje del presupuesto vaya a parar a la mayoría en forma de buenos servicios de salud, de transporte, de educación y de seguridad social.
Así podríamos mantener el poder por los años de los años y el pueblo cada día más feliz y contento nos mantendrá su apoyo de manera infinita.
El Autor Reside en New York.