Recuerdo que de niña pasaba en el campo las vacaciones escolares y en una ocasión le pregunté a mi abuelo por qué llevaba un cuchillo encima y él me respondió: “para defenderme, mi hija, para defenderme”.

En principio no entendí muy bien, pero pasados algunos años, le hallé significado: el cuchillo era un arma blanca y se llevaba por protección, pero que para portarlo se requería un permiso de las autoridades competentes.

Hoy en día, vemos con gran asombro que cualquiera puede andar por las calles llevando un machete o un cuchillo sin que ninguna autoridad regule eso. Y esto es un error que ya ha costado algunas vidas. Apenas hace unos días, un niño de nacionalidad haitiana de sólo 11 años de edad le quitó la vida a otro de la misma edad y procedencia natal en medio de una discusión por el pago de unas monedas producto de la limpieza del parabrisas de un vehículo.

Los choferes de carros públicos y los “guagueros” también llevan dentro de sus vehículos machetes y cuchillos para enfrentar las discusiones que por problemas de tránsito tienen con otros conductores o incluso, con pasajeros que, según ellos, no quieren pagar el pasaje.

La misma ciudadanía permanece indiferente ante el hecho de la proliferación de estas armas que, si bien muchas veces se utilizan para asustar al adversario, también se han utilizado para matar. Los ejemplos abundan.

No entendemos que si para portar una pistola o revólver se requiere de un permiso, ¿por qué no para portar un cuchillo o un machete si es más probable ser víctima de una agresión con ellos que con un arma de fuego?

En las intersecciones donde jovencitos, tanto dominicanos como haitianos “limpian vidrios” notamos que muchos de ellos están armados con largos y filosos cuchillos sin temor a exhibirlos, incluso, ante la mirada de los policías de la AMET que los ven y no dicen ni hacen nada.

El sólo hecho de pensar que se puede ir caminando tranquilamente por las vías públicas y de repente encontrarse con una persona portando un machete o cuchillo con los que, si lo quisiera, podría agredirte e incluso matarte es para sentir verdadero temor. Esto amerita una solución.

No sé a qué autoridad le correspondería regularizar esta situación, pero estoy segura de que existe una. Y si no existe, las que tienen que ver con porte y tenencia de armas de fuego, deberían tener una dependencia para el porte y tenencia de armas blancas porque éstas, también se usan para matar.