BEIJING, 4 de septiembre de 2020 /PRNewswire/ — Un informe de Science and Technology Daily:

El 31 de julio, el presidente estadounidense Donald Trump les dijo a los periodistas a bordo del Air Force One que planeaba prohibir que la popular aplicación TikTok de intercambio de vídeos opere en los Estados Unidos.

En un intento de reprimir el avance científico y tecnológico de China, la administración Trump ha impuesto sanciones inmerecidas sobre Huawei y TikTok. Al lanzar el así llamado programa “Clean Network” (Red limpia), en realidad está levantando una barrera digital y fragmentando la Internet global para procurar el desarrollo egoísta a expensas de otros países.

A lo largo de la historia humana, los avances en ciencia y tecnología siempre han surgido de esfuerzos consistentes y concertados. Todo progreso se basa en logros previos, y requiere cooperación interdisciplinaria entre los distintos países.

Hace un siglo, un físico británico sugirió que la fusión hidrógeno-helio podría ser la fuente primaria de energía estelar. La teoría fue confirmada por un científico alemán alrededor de 20 años después.

Aproximadamente en la misma época, físicos de Nueva Zelanda y Australia concretaron la fusión de deuterio en helio, abriendo el camino para la investigación en fusión de la actualidad. Entre tanto, hace más de seis décadas, en la Unión Soviética se desarrolló el primer tokamak (un dispositivo de confinamiento magnético) para producir energía por fusión termonuclear controlada.

El 28 de julio, el ITER (por las siglas en inglés de Reactor Experimental Termonuclear Internacional) inauguró su montaje en el sur de Francia, iniciando una fase del masivo proyecto que busca la fuente de energía definitiva.

El avance alcanzado en el Proyecto ITER se atribuye a la incansable exploración de científicos de todo el mundo durante un siglo. Como lo expresó Isaac Newton: “Si he podido ver más lejos, fue porque estaba parado sobre los hombros de gigantes”.

Es la cooperación internacional la que permite que la humanidad resuelva los principales problemas científicos. Un total de 35 países, entre los que se incluyen China y Estados Unidos, participan en el Proyecto ITER, dado que ningún país por sí mismo puede afrontar la gran inversión involucrada.

Del mismo modo, la primera imagen directa de un agujero negro fue captada el año pasado gracias a la coordinación entre observatorios de todo el mundo.

Frente a la crisis del COVID-19, más gente ha llegado a la conclusión de que ningún país puede ser inmune frente a una amenaza común.

No obstante, Estados Unidos voluntariamente ha abandonado organizaciones y ha incitado a la división en procura de una hegemonía digital y tecnológica. Dichas actitudes amenazan el progreso científico global y el interés común de la humanidad.

Los desafíos globales tales como el cambio climático y la pérdida de biodiversidad se están tornando cada vez más severos. Solo a través de la cooperación estrecha y los avances científicos importantes puede la comunidad internacional superar una grave crisis potencial.

 

FUENTE Science and Technology Daily