El presidente explicó que la medida es para mantener a terroristas islamistas fuera del territorio norteamericano; “Queremos a los que apoyen a nuestro país”, agregó.

“No queremos que entren extremistas islamistas. No queremos musulmanes radicales. No los queremos aquí. No podemos olvidar lo que pasó” con las Torres Gemelas.

Para quienes lleguen de Siria la prohibición es permanente. Fuentes oficiales explicaron que la intención de la Casa Blanca es dar prioridad a los refugiados de minorías que procedan de esos países. Sobre todo, quienes profesen el credo cristiano, que en el caso de Siria son brutalmente perseguidos.

Para el resto de los inmigrantes habrá un lapso de 120 días antes de poder ingresar a territorio norteamericano.

El presidente Trump cuenta con la mayoría en el Congreso, disponiendo de un decreto para el reequipamiento de las Fuerzas Armadas estadounidense.